Introducción
Como mallorquina y amante de mi isla, sé que Mallorca es un destino espectacular en cualquier época del año, pero el verano tiene un encanto especial. Este itinerario está diseñado para disfrutar de una semana perfecta en Mallorca de viaje con un bebé, combinando cultura, naturaleza y relax. He elegido alojamientos familiares en cada parada y he planeado un recorrido equilibrado que permite descubrir la isla sin prisas, con espacios adecuados para el descanso y la comodidad de un bebé.
Día 1: Llegada a Palma y exploración del centro histórico
Lo ideal es llegar temprano por la mañana al aeropuerto de Palma, listos para empezar la aventura de una semana en Mallorca en familia. Para esta primera noche, lo mejor es alojarse en Palma, lo que permite explorar su centro histórico cómodamente.
Dónde alojarse en Palma
Para una estancia familiar cómoda, recomiendo el Hotel Nakar, un alojamiento moderno con piscina en la azotea y ubicado en pleno centro, o el Meliá Palma Bay, con habitaciones amplias y buenas instalaciones para familias.
La Catedral de Palma y la Almudaina
Lo ideal es empezar el recorrido en la majestuosa Catedral de Santa María de Palma, también conocida como La Seu. Esta catedral gótica es una de las más impresionantes de España, con vistas espectaculares a la bahía de Palma. Destacan sus enormes vitrales y el trabajo de remodelación de Antoni Gaudí. Justo al lado, se encuentra el Palacio de la Almudaina, una antigua fortaleza musulmana reconvertida en residencia real. Ambos monumentos son ideales para una primera toma de contacto con la historia de la isla.
La Rambla y el Passeig del Born
Se puede seguir paseando por la Rambla, una avenida llena de vida, rodeada de flores y terrazas encantadoras. Luego, continuar por el Passeig del Born, una de las calles más elegantes de la ciudad, perfecta para disfrutar del ambiente y contemplar la arquitectura. Aquí se puede hacer una pausa para tomar algo y descansar un poco con nuestro pequeño.
Los patios de Palma y el Casal Solleric
Uno de los encantos ocultos de Palma son sus patios señoriales. Se puede pasear por el casco antiguo para descubrir estas joyas arquitectónicas, vestigios de la nobleza mallorquina. Y luego aprovechar para visitar rápidamente el Casal Solleric, una casa señorial convertida en centro de arte contemporáneo.
Puesta de sol en el Castell de Bellver
Si el tiempo lo permite, subir al Castell de Bellver es una de las mejores maneras de terminar el día. Se trata de un castillo gótico de planta circular único en su estilo. Desde aquí, se puede disfrutar de una de las mejores vistas panorámicas de Palma al atardecer.
Merienda en Can Joan de s'Aigo
Y a lo largo del día, durante el paseo por el casco antiguo de Palma, no puede faltar una parada en Can Joan de s'Aigo, la chocolatería más antigua de Palma, donde se puede disfrutar de una tradicional llet de metla (leche de almendras) y una deliciosa ensaimada.
Día 2: Excursión a Valldemossa y Sóller
Es recomendable alquilar un coche para empezar la ruta por Mallorca. Este día lo dedicaría a descubrir dos de los pueblos más bellos de la isla: Valldemossa y Sóller.
Valldemossa
Valldemossa es un pequeño pueblo de montaña, famoso por su arquitectura de piedra y sus callejuelas empedradas. Aquí se puede visitar la Cartuja de Valldemossa, donde se alojaron el compositor Chopin y la escritora George Sand en el siglo XIX. El entorno es idílico y perfecto para pasear sin prisas.
Sóller
Desde Valldemossa, luego puedes ir a Sóller, conocido por su hermoso tranvía de madera y su imponente iglesia de Sant Bartomeu. Puedes aprovechar para pasear por el puerto y disfrutar de su ambiente relajado antes de regresar a Palma para pasar la noche.
Día 3: Cuevas del Drach y Calas de Mallorca
Este día partiría rumbo a la zona este de la isla para visitar las famosas Cuevas del Drach. Estas impresionantes cuevas cuentan con un lago subterráneo, el Lago Martel, donde se ofrecen conciertos de música clásica.
Mejores calas en la zona
Después de la visita, podéis pasar el resto del día disfrutando de algunas de las mejores calas de esta región:
-
Cala Varques: ideal para quienes buscan una playa virgen y poco masificada. Aunque el acceso es un poco difícil.
-
Cala Domingos: de fácil acceso y perfecta para ir con niños.
-
Cala Antena: pequeña pero con aguas cristalinas y buenos servicios cercanos.
Por la noche, recomiendo dirigirse a la Colònia de Sant Jordi y pernoctar allí unos días.
Dónde alojarse en Colònia de Sant Jordi
Recomiendo el Universal Hotel Marqués, que está a pie de playa y es muy cómodo para familias.
Día 4: Far de Ses Salines y Platja de Na Caragol
El Far de Ses Salines es un faro ubicado en un entorno natural espectacular. Desde allí, una caminata de unos 30 minutos lleva a la Platja de Na Caragol, una playa virgen de aguas cristalinas y arena fina, perfecta para disfrutar de un día tranquilo en familia. Es recomendable llevar todo lo necesario, ya que no hay servicios en la playa.
Para quienes buscan alternativas más accesibles, la Platja des Dolç o la des Carbó, cerca de la Colònia de Sant Jordi, son otras opciones excelentes para las familias.
Día 5: Excursión a Cabrera
Desde Sa Colònia, es posible realizar una excursión en barco al Parque Nacional Marítimo-Terrestre del Archipiélago de Cabrera. La visita incluye:
-
Recorrido por la isla con subida al Castillo de Cabrera.
-
Parada en la espectacular Cueva Azul, donde se puede nadar en aguas de un intenso color turquesa.
-
Posibilidad de avistar delfines durante la travesía.
Por la tarde, se puede pasear por Santanyí, un bonito pueblo con un casco antiguo encantador y el famoso órgano de la iglesia de Sant Andreu, uno de los más importantes de Mallorca.
Día 6: Capdepera y Cala Mesquida
Dónde alojarse en Cala Mesquida
El VIVA Cala Mesquida Resort & Spa es una excelente opción para familias, con piscinas y actividades para niños.
Castillo de Capdepera
Este castillo medieval ofrece una vista panorámica impresionante de la costa. Se trata de una visita ideal para quienes quieren conocer la historia de Mallorca en un entorno bien conservado.
Playa de Cala Mesquida
Una de las mejores playas familiares de la isla, con dunas protegidas y aguas cristalinas. Sus olas suaves la hacen perfecta para niños pequeños.
Día 7: Artà y Cala Torta
Artà
Este pueblo mantiene su esencia tradicional mallorquina. Un paseo por su casco antiguo permite descubrir el Santuario de Sant Salvador, con vistas impresionantes.
Cala Torta
Para despedir la semana, Cala Torta es una opción ideal. Se trata de una playa virgen de aguas transparentes, perfecta para disfrutar de un último día de sol y mar.
Por la noche, una cena en Artà en el Restaurante Sa Gripia, un local con cocina mallorquina tradicional, es el broche de oro del viaje.
Conclusión
Mallorca en verano es un destino ideal para familias con bebés o niños pequeños. La diversidad de paisajes, playas y pueblos hace que este itinerario sea equilibrado entre exploración y descanso. Este recorrido permite conocer lo mejor de la isla sin prisas, asegurando que cada día se disfrute al máximo. Sin duda, una experiencia inolvidable para cualquier familia.
%20(2).png?width=500&height=262&name=Ebook%2010%20viajes%20-%20YoViajar%20-%20CTA%20(1)%20(2).png)